Directivo de junta escolar renuncia por comentarios homofóbicos en Facebook

Un caso en que Facebook marca la diferencia. Hace un par de semanas el directivo de la junta escolar de Arkansas publicó un comentario en su portal de Facebook nada agradable hacia la comunidad de adolescentes homosexuales. Lo cierto es que si bien los comentarios estaban en una sección privada de su perfil (en su muro) alguien logró hacerse con los comentarios y los acercó a la revista “The Advocate” de Estados Unidos, una revista orientada hacia el público LGTB.

En sus comentarios de Facebook, Clint McCance, directivo de la junta afirmaba odiar a los homosexuales así como estar feliz de que los mismos se contagien sida así mismos y mueran a causa de ello. También ha afirmado que le alegra que los chicos homosexuales que se suicidaran a causa de comentarios en Facebook lo hayan hecho puesto que es un pecado ser gay  y han de pagar por ello. Por si todo esto fuese poco McCance también declaró que desheredaría a sus hijos si fuesen gays y que ya no los querría más como parte de la familia.

Tras enterarse de que el directivo de una junta escolar tenía estos pensamientos en mente, The Advocate lanzó una campaña en facebook que terminó juntando a más de 60 mil personas que pedían que despidieran al directivo.

Clint McCance ha pedido disculpas por sus comentarios aunque aún le parece que la homosexualidad es un pecado dice que no le desea la muerte  a nadie en una reciente entrevista con la CNN. Tras recibir varias amenazas de muerte y mucha presión en la pequeña ciudad por parte de toda la comunidad gay y la junta escolar, Clint McCance ha decidido renunciar a su puesto como directivo con la esperanza de volver en algún momento del futuro.

Afortunadamente, en esta ocasión podemos ver un momento en el cual Facebook ayuda al mundo y también hemos de recoger de este artículo que nuestros comentarios en la red social han de ser más cuidadosos a la hora de exponer nuestros sentimientos. Con esto no condono la actitud de McCance pero lo comento a efectos de otros comentarios puesto que no es la primera vez que la vida de alguien queda arruinada por unas cuantas líneas en una red social. Aunque en este caso, es evidente que se lo merecía tras sus absurdas e inmaduras declaraciones que suelen ser un indicador de una homosexualidad reprimida.

Vía switched